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El anuncio reciente del gobierno nacional sobre el propósito de implementar un plan de “Cobertura Universal en Salud” (CUS), es un hecho auspicioso en cuanto parece colocar el tema de la salud dentro de la agenda política, lo que no ocurría en nuestro país desde hace algunas décadas. Pero ante una propuesta de tanta importancia para el futuro de la salud en la Argentina, creemos que un debate constructivo con la sociedad es imprescindible para que las políticas de salud generen los resultados esperados. Queremos de esta manera contribuir a generar un amplio debate técnico-político para que esta nueva oportunidad de reforma sanitaria se realice en el marco de una política de Estado que considere a la salud como un derecho humano básico.   

En tal sentido, observamos que la propuesta define algunas soluciones concretas con la Seguridad social, pero deja incertidumbre respecto al impacto en el acceso y la calidad de servicios de la red estatal de servicios de salud. El Decreto 906/16 formula objetivos que para ser alcanzados requieren que se definan estrategias, dentro de un escenario inestable y fragmentado. Las presentaciones oficiales no arrojaron mayores precisiones sobre el proyecto, por lo que no existe claridad en cuanto a la estrategia para la implementación de la cobertura universal, la población beneficiaria, el financiamiento y los instrumentos para ponerla en marcha. Formular políticas públicas sustentables requiere cada día más de una perspectiva adecuada de comunicación y difusión, en este caso para construir consensos sobre políticas que afectan a millones de ciudadanos.

Con el propósito de iniciar e impulsar un debate constructivo sobre esta nueva iniciativa, desde el Grupo PAIS (Pacto Argentino por la Inclusión en Salud) proponemos las siguientes consignas generales y preliminares, muchas de ellas contenidas en el documento difundido hace ya más de tres años ([1]):

  1. El derecho a la atención de la salud se define por el acceso universal con igualdad y calidad: La construcción del sistema de salud debe sustentarse en principios y valores éticos fundamentales, entre los cuales el principio de Justicia, basado en el derecho individual y social de los ciudadanos a la atención de la salud, tiene a la universalidad como valor central. Pero la verdadera cobertura solo puede lograrse a través del acceso universal con igualdad y calidad, lo que requiere además de un financiamiento solidario, con contribuciones proporcionales a los ingresos, pero con una distribución de los recursos según las necesidades de la población. Esto significa que cada persona acceda, oportunamente, a aquellas prestaciones que necesita, independientemente del aporte financiero efectuado. Pero para definir la oferta debemos comenzar por identificar las verdaderas necesidades de la población, las principales causas de morbi-mortalidad y sus determinantes, y diseñar soluciones para dar respuestas, de manera prioritaria, a esas necesidades. Observamos con preocupación que el proyecto de ley enviado al Congreso para crear la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud (AGNET), supone la existencia de dos planes de beneficios según ingresos, uno para el PMO y otro de canasta básica de prestaciones para el sector público, rompiendo así con el principio de igualdad.
  1. La calidad debe estar presente en la definición de cobertura universal: La verdadera cobertura implica el acceso a la cantidad y calidad de las prestaciones que cada persona requiere en función de su necesidad. Nuestro sistema sanitario abunda en situaciones de inequidad en la calidad de los servicios que se ofrecen según las coberturas diferentes según ingresos, obra social, accesibilidad, jurisdicción, etc. Debe evitarse el riesgo de la implementación de un proyecto que termine consolidando planes diferenciales y consagrando posibles inequidades en la cobertura para todos.
  1. Toda política de salud en Argentina debe partir de una concepción y discusión federal. Por derecho constitucional, la salud es una facultad provincial no delegada en el gobierno nacional, aunque este pueda contribuir de varias formas al logro de la universalidad, a la solidaridad y sobre todo a la equidad de la cobertura, como lo ha hecho históricamente. Por lo tanto, las medidas enunciadas pueden considerarse un avance parcial dado que se intenta una integración entre la seguridad social y el sector estatal, pero este último está representado por una sola institución que no tiene ni población ni servicios a cargo como es el Ministerio de Salud de Nación. En tal sentido, la propuesta es insuficiente si no tiene en cuenta la responsabilidad que tienen las provincias, no solo en la gestión de la red estatal de servicios de salud, sino en la rectoría de un sistema provincial de salud que debiera incluir también la regulación de los sistemas de seguridad social y privados que prestan cobertura a los ciudadanos de cada provincia. Para ello, nos parece fundamental otorgarle un rol más clave e importante al Consejo Federal de Salud, y promover que las provincias puedan solicitar financiamiento para organizar o ampliar los seguros provinciales de salud, fortalecer la oferta estatal y corregir las grandes desigualdades en los recursos disponibles de las distintas provincias.
  1. La cobertura universal debe priorizar la mejora de la oferta estatal de servicios: En nuestro país los grupos de población más vulnerables utilizan casi exclusivamente los hospitales y centros de salud provinciales y municipales. Por eso, como medio para lograr el propósito de la cobertura universal de salud, se requiere hoy un programa sistemático de puesta en valor de nuestros servicios estatales de salud,no solo en los aspectos edilicios, sino también en su organización administrativa, su relación con el resto del sistema y la búsqueda de modos de participación ciudadana en su gestión. Para alcanzar la CUS, es fundamental y decisivo que la red estatal de salud alcance una mayor capacidad resolutiva para que su oferta en servicios resulte suficiente y oportuna, priorizando siempre la atención de la población más vulnerable, que por problemas de accesibilidad difícilmente pueda utilizar otro subsector prestacional.
  1. Resulta indispensable discutir la sostenibilidad del modelo: Como se ha mencionado en otros documentos del Grupo País, el financiamiento de salud para los sectores más desprotegidos de la población sigue siendo insuficiente, y en tal sentido, los 8.000 millones de pesos a distribuir entre los servicios públicos de salud del sector, por única vez, no parecen ser la solución. Se requiere una financiación sostenible y solvente de todos los niveles de gobierno y una asignación adecuada de los fondos disponibles. En tal sentido, en el mencionado Decreto no queda clara la asignación de recursos, ya que se propone una amplia cantidad de cuestiones a las que se pretende aplicar dichos fondos, pero quedará en manos de una mesa ejecutiva definir las inversiones correspondientes. Pero precisamente en esta mesa no estarán los responsables de no menos de 15 millones de personas que se atienden en el sector público provincial.
  1. La cobertura universal también depende de la cantidad y calidad de los recursos humanos: El recurso más importante para el cuidado de la salud corresponde a los profesionales y trabajadores del área, por lo que es fundamental que este tema esté presente para fortalecer, efectivamente, la red estatal de servicios de salud en todo el país. Se necesita debatir seriamente, entre todos los actores del sistema de salud, sobre el tipo y cantidad de médicos que deben formar nuestras Universidades para satisfacer las necesidades de salud de toda la población del país; sobre la formación mínima y los criterios de mérito que se requieren para acceder a un cargo en todos los niveles del sistema de salud; sobre las competencias que deben adquirirse durante la formación de posgrado para obtener títulos de especialistas; sobre el tipo de especialistas que hacen falta para llevar adelante un sistema de salud orientado en base a la estrategia de Atención Primaria de la Salud; y sobre la forma de lograr la valoración de los médicos de atención primaria y emergencias, pilares del cuidado primordial de la salud en todos los sistemas del mundo. Un nuevo modelo de salud es también una oportunidad para comenzar a premiar a quien hace las cosas bien. Se trata de alinear el desempeño profesional a las necesidades del sistema de salud en su conjunto. Para ello hace falta medir y luego premiar a quien cumple los objetivos definidos por resultados sanitarios y de calidad de servicios. Porque finalmente debemos ir hacia un sistema de atención de salud que sea cómodo, eficaz, amigable y sencillo para los pacientes y no solo pero también para los médicos, enfermeros y demás integrantes del equipo de salud. Para que condiciones más dignas de trabajo de los mismos, sin estresantes guardias de 24 horas, se transformen en condiciones más humanizadas de cuidado de los pacientes.

En conclusión, es necesario acordar cómo se construirá el acceso universal efectivo de toda la población, asegurando calidad y accesibilidad homogénea, con financiamiento solidario, suficiente y equitativo basado en las necesidades mediante un plan único de beneficios. De lo contrario, la proclamación de la Cobertura Universal, podría terminar legitimando la inequidad en el acceso y en los resultados sanitarios. La Argentina no puede continuar con un sistema que, en base a una cobertura universal teórica, registra profundas desigualdades en la cantidad y calidad de los servicios que se prestan a diferentes grupos de población” (Documento PAIS, 2012).

Como grupo PAIS ratificamos nuestro compromiso con la salud de los argentinos y nuestro interés en contribuir en la formulación de políticas públicas para el sector. Pero como hombres y mujeres de la salud pública  con memoria, experiencia y protagonismo, en diferentes contextos políticos, de otras buenas intenciones frustradas muchas veces por errores propios y ajenos, pero siempre por los conflictos de intereses de los actores del sector, alertamos que sin suficiente debate técnico y político las políticas propuestas podrían perfeccionar lo incorrecto por no atacar algunas causas fundamentales de la problemática del sistema y seguir postergando el abordaje de los nuevos desafíos a la salud colectiva como la prolongación de la vida con calidad. Por este motivo y a través de este medio queremos convocar a toda la sociedad argentina para desplegar un debate franco y constructivo sobre el Plan de Cobertura Universal de Salud visto como una oportunidad para construir un nuevo modelo de salud para el País.

Buenos Aires, septiembre de 2016.-

Nota: los firmantes del Documento del Grupo PAIS lo hacen en términos individuales y sin representar la opinión o posición de los ámbitos laborales donde se desempeñan.

[1]) Pacto Argentino para la Inclusión en Salud (PAIS). Documento original, Buenos Aires, septiembre de 2012.-

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Un pensamiento en “COMUNICACIÓN DEL GRUPO PAIS ACERCA DEL PROYECTO DE COBERTURA UNIVERSAL EN SALUD

  1. Excelente presentación, con un trabajo ya elaborado desde hace unos años. Argentina frente al inicio del Cambio, quizás un cambio de paradigma en salud Desde la Seguridad social vemos cambios estructurales necesarios: “que la eficiencia es la marca del virtuosismo en medicina, pero que el camino a la eficiencia pasa por la efectividad. Que la ética médica exige la consideración del coste de oportunidad en las decisiones diagnósticas y terapéuticas. Que las utilidades relevantes son las del paciente….” .

    Las doce políticas sustantivas, la AGNET (hoy enfrentada a la crítica del conflicto de intereses) pero de vital necesidad. Cabe aclarar que todas las personas que viven o transitan el suelo argentino tienen garantizado el pleno acceso a los servicios públicos de salud y a programas de provisión de medicamentos, de manera gratuita.

    El derecho a la salud es uno de los derechos humanos fundamentales para los ciudadanos. En la Argentina, este derecho está garantizado por la Constitución Nacional. El Estado nacional define políticas públicas que son desarrolladas y aplicadas por el Ministerio de Salud de la Nación y el Consejo Federal de Salud, encargado de coordinar tales políticas con todas las provincias. Esta secuencia tiene como objetivo que los alumnos conozcan y valoren el derecho a la salud como un derecho fundamental de las personas.

    Percibo que el tema de “Federalismo y Funciones Esenciales de Salud Pública”, a punto de partida de trabajos previos se impone en este nuevo paradigma de Salud.

    “El tema salud ha sido ubicado en la agenda pública a partir de la propuesta del gobierno nacional sobre Cobertura Universal de Salud y aparece prioritario orientar dicha iniciativa – y otras de naturaleza similar que puedan surgir – a través de caminos que, concibiendo a la salud como un derecho humano básico, pongan a las personas y a la familia como eje de los esfuerzos e intervenciones que la sociedad realice por la salud de los argentinos. “ En nuestro país los grupos de población más vulnerables y menos aventajados se atienden casi exclusivamente en los hospitales públicos. Por eso, como medio para lograr el propósito de la cobertura universal de salud, se requiere hoy un programa sistemático de puesta en valor de nuestros servicios públicos de salud, no solo en sus aspectos edilicios sino también en su organización administrativa, su relación con el resto del Sistema y la búsqueda de modos de participación ciudadana en su Gestión. (en referencia a una exposición del Dr. Mera)

    En esa interacción se proponen títulos tales como el conocimiento de la información , el sueño (por así decirlo a los que nos gusta la informática) de una Historia Clínica Única, y una rectoría y gobernanza similar a otros países de la región ó por lo menos lo más compatible que sea.

    Entiendo tal como fue expresado: Dentro de los objetivos definidos para el encuentro se destacan:Analizar la experiencia nacional en la aplicación y resultados de la propuesta de Funciones Esenciales de Salud Pública (FESP); Conocer los resultados de la aplicación de las FESP en otros países de la Región; Revisar los avances y justificación para la renovación de las FESP en la Región de las Américas. ;Analizar la propuesta de FESP como capacidades para el desarrollo de la función de conducción del Sector Salud.; Proponer ajustes a la nueva propuesta y definir un plan de trabajo en el ámbito nacional.

    Nos enfrentamos a un Cambio de Paradigma en la Política Pública Sanitaria, bienvenido la discusión, el intercambio y la participación en paz y equidad.

    Nuevamente los Felicito !!!
    Soy alumno de muchos de ustedes y me siento alagado por ello.

    Antonio Camerano
    Médico
    Magíster en Administración de Sistemas y Servicios de Salud. UBA Diletante Intelectual

    http://www.antoniocamerano.com

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