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Compartimos con ustedes el artículo de Federico Tobar, miembro de Grupo País, que formará parte del libro próximo a publicar


 

Derechos y deberes de los ciudadanos en salud

Federico Tobar[1]descarga

Todo está listo: el agua, el sol y el barro,

pero si falta usted no habrá milagro...”

Joan Manoel Serrat

Canción infantil para despertar a una paloma de tres primaveras

 

La concepción del derecho a la salud con que operamos enfrenta una crisis paradigmática. Entender el derecho a la salud como el deber del Estado de garantizar a la población el acceso a la atención médica y a los servicios médicos, es  restringir la noción de ciudadanía y también la de salud. Este documento propone que necesitamos construir nuevas definiciones de salud y de derecho a la salud que contribuyan a construir una mejor respuesta a nuestras necesidades y desafíos sanitarios. En esa nueva concepción la salud debe ser entendida como una construcción ciudadana que involucra no solo derechos sino también un conjunto de deberes.

Introducción

Los derechos y deberes de los ciudadanos en salud no deben ser escritos en piedra, como algo fijo y perenne, sino quedeben ser definidos en cada estadio de evolutivo de la sociedad. Como una historia clínica que se revisa y actualiza para lograr que el paciente obtenga la mejor respuesta.  Entonces la conquista de los derechos sanitarios involucra una contradicción, porque es difícil ser normativo sobre algo que evoluciona en forma permanente. Producir salud, es decir, conseguir que las personas estén cada vez más sanas, es diferente en esta segunda década del siglo XXI a cómo era a mediados del siglo XX, cuando se proclama y difunde el derecho a la salud como parte de los derechos sociales (entre los que se incluye el Derecho a la salud). Y probablemente también es diferente a cómo será dentro de diez o veinte años. Y si producir salud requiere de una división del trabajo en la que cada uno tiene que cumplir su parte, entonces, resulta lógico que los términos de esa división del trabajo deben ser revisados en función de diversas transiciones que afectan al sector salud.

Este documento presenta como tesis central que la concepción del Derecho a la salud que rige en una sociedad es siempre funcional a una concepción de salud. Así, partiendo del enfoque de determinantes de la salud y acorde al contexto de una sociedad abierta y democrática, se hace imprescindible una revisión que no se centre ni se limite en normas y ni siquiera solo en el Estado, sino en las interacciones ciudadanas que construyen salud. Para abordar el tema se revisan primero diferentes definiciones de salud, luego el concepto de ciudadanía y de allí la evolución del derecho a la salud. En una segunda sección del documento se propone un modelo para construir ciudadanía en salud. Por último, a modo de conclusión se resaltan propuestas concretas para comenzar en forma inmediata la construcción del Derecho a Salud.

[1]Doctor en Ciencias Políticas. Master en Economía. Especialista en Economía de la Salud. Licenciado en Sociología.  Actualmente es Asesor Regional para América Latina y el Caribe de Aseguramiento de Insumos de salud y sistemas de salud del Fondo de población de las Naciones Unidas.

Para leer el artículo completo hacé click aquí!

https://www.dropbox.com/s/i7s7psto503tqmm/Derechos%20y%20deberes%20en%20salud.docx?dl=0

Un pensamiento en “

  1. Fuentes Textuales: MEA CULPA: LATINOAMERICANO
    Dr. Federico Tobar:
    http://www.lanacion.com.ar/autor/federico-tobar-8171
    Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: http://www.cdc.gov/spanish/

    Las razones por las cuales el dengue y el dengue hemorrágico han registrado niveles tan altos en el mundo entero y se han convertido en un importante problema de salud pública son complejas y no se entienden bien. Sin embargo, pueden identificarse varios factores importantes.
    (CDC datos sobre el dengue)

    1. En primer lugar, se han dado cambios demográficos globales significativos, de los cuales los más importantes son el proceso incontrolado de urbanización y el simultáneo crecimiento demográfico. Estos cambios demográficos han dado lugar a sistemas inadecuados de vivienda, suministro de agua y gestión de aguas servidas y basura, todo lo cual aumenta las densidades demográficas del Ae. aegyptiy facilita la propagación de las enfermedades transmitidas por el Ae. aegypti.
    (CDC datos sobre el dengue)

    2. En la mayoría de los países se ha deteriorado la infraestructura sanitaria pública. Los pocos recursos tanto financieros como humanos así como prioridades encontradas han generado una “mentalidad de crisis” con énfasis en la implementación de los llamados métodos de control de emergencias en respuesta a las epidemias, en lugar de programas para prevenir la transmisión epidémica. Este enfoque ha sido particularmente negativo en lo que concierne el control del dengue ya que, en la mayoría de los países, (al igual que en Estados Unidos) la vigilancia es pasiva. El sistema para detectar el aumento de la transmisión normalmente depende de los informes de los médicos locales, quienes con frecuencia no incluyen el dengue en sus diagnósticos diferenciales. En consecuencia, a menudo una epidemia alcanza su pico o lo pasa antes de que sea reconocida.
    (CDC datos sobre el dengue)

    3. El aumento de los viajes por avión es el mecanismo ideal de transporte de los virus a través de personas infectadas entre los centros poblacionales de las áreas tropicales. En consecuencia, es frecuente el intercambio de los virus del dengue y de otros patógenos. 4. Por último, en la mayoría de los países con dengue endémico, virtualmente no existen programas eficaces para el control del mosquito. En el pasado, se ha hecho mucho énfasis en el uso de volúmenes muy bajos de insecticidas aerosoles ambientales para controlar el mosquito, un enfoque relativamente ineficaz para controlar el Ae. aegypti.
    (CDC datos sobre el dengue)

    4. Por último, en la mayoría de los países con dengue endémico, virtualmente no existen programas eficaces para el control del mosquito. En el pasado, se ha hecho mucho énfasis en el uso de volúmenes muy bajos de insecticidas aerosoles ambientales para controlar el mosquito, un enfoque relativamente ineficaz para controlar el Ae. aegypti.
    (CDC datos sobre el dengue)

    Debido a la falta de una nueva tecnología para controlar el mosquito, en los últimos años, las autoridades de salud han hecho énfasis en la prevención de la enfermedad y en el control del mosquito a través de esfuerzos comunitarios para reducir las áreas de reproducción de las larvas. Aun cuando este enfoque probablemente sea eficaz a largo plazo, es poco probable que tenga un efecto en la transmisión de la enfermedad en el futuro cercano. Por lo tanto, debemos diseñar mejores sistemas de vigilancia, proactivos y basado en laboratorios, que puedan advertir a tiempo sobre una inminente epidemia de dengue. Por lo menos, los resultados de la vigilancia pueden alertar al público de manera que se tomen medidas para diagnosticar y tratar los casos de dengue y dengue hemorrágico de manera adecuada.
    (Dr. Federico Tobar)

    Aunque hoy nos resulte paradójico, tenemos en el país el mejor ejemplo en la lucha contra el mosquito. En 1945, el doctor Carlos Alvarado creó el LAMI, un servicio de lucha anti mosquito integral. En dos años de trabajo consiguió reducir una incidencia de 300.000 casos de paludismo a sólo 137 en una zona hiperendémica de un millón de kilómetros cuadrados.
    Alvarado descubrió que se podía combatir al mosquito durante diez meses al año, centrándose en la eliminación del alga Spirogyra cuya presencia estaba altamente correlacionada con las larvas del Anopheles. La técnica de intervención era muy simple: inspectores domiciliarios preparaban una suspensión de DDT en petróleo y con ella trataban charcos, lagunas, fuentes y desagües. Un control sistemático y riguroso le permitió eliminar el mosquito.
    (Dr. Federico Tobar)

    No es justo echarles la culpa de nuestro retroceso sanitario sólo a las autoridades. Aun suponiendo que tuvieran clara la prioridad. Con muy pocos recursos se habría podido implantar un LAMI, se habría fortalecido la logística para que las muestras de sangre lleguen rápido al Instituto Maiztegui o al Malbrán y los resultados de diagnóstico estuvieran disponibles en pocas horas. Aunque la salud colectiva no ha sido un tema que atrapara nuestra preocupación durante los últimos treinta años, en forma puntual, cada dos años, llega la insurrección del mosquito para recordarnos que la salud no es sólo el sistema.
    (Dr. Federico Tobar)

    Fuentes Textuales:
    Dr. Federico Tobar:
    http://www.lanacion.com.ar/autor/federico-tobar-8171
    Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: http://www.cdc.gov/spanish/

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